jueves, 10 de noviembre de 2016

La ruptura

Las rupturas son como las heridas, tienen su proceso. La primera vez que tienes una fractura o herida grave, es como la primera vez que te enamoras, la herida es lo suficientemente grande y el dolor es algo nuevo e inigualable, sientes que mueres pero ese momento de la muerte nunca llega.

Estas convaleciente, no te puedes parar de la cama, no te puedes mover, no sientes partes de tu cuerpo, no tienes fuerzas ni valor para levantarte. y despues , poco a poco conforme van pasando los dias el cuerpo hace lo suyo y empieza el proceso de recuperacion, -porque una vez que has tocado fondo no queda mas que ir para arriba.

Primero el cuerpo se portege y empieza a generarse la costra que es la forma en la que generamos una coraza para impedir que alguien se acerque y nos vuelva   a lastimar, la herida aun no ha sanado y no soportariamos otra mas, no en ese momento. Esa coraza nos protege mientras nos recuperamos y empezamos a sanar. sabemos que somos vulnerables y que estamos basatnte debiles, asi que nos protegemos de todas las formas posibles, ya no queremos sufrir mas.

Una vez que la herida cicatriza, aun tenemos la sensacion del dolor que sentimos, andamos con cuidado, no queremos volver a lastimarnos y pasar de nuevo por eso, cuidamos nuestros pasos,  no permitimos que la gente se acerque mucho, no sea que en un descuido nos vayan a lastimar, mantenemos distancia y poco a poco con el paso del tiempo lo vamos dejando atras como si fuera solo un recuerdo aquella experiencia que vivimos.  con el tiempo vamos olvidando,  y dia a dia nos volvemos mas atrevidos, y ,poco a poco comenzamos a asumir riesgos, confiamos en nuestro cuerpo y creemos que somos invensibles, hasta que ,de pronto, un dia, sin medir las consecuencias nos aventuramos a un reto, a una nueva experiencia, y, en un abrir y cerrar de ojos ya estamos en una situacion en la que estamos completamete vulnerables, y  nos damos cuenta justo en ese momento porque hemos cometido el error de descuidar el camino que andabamos y  nos confiamos tanto que volvimos a caer

viernes, 26 de febrero de 2016

Gracias por aparecer en mi vida


Siempre he pensado que las personas que te encuentras en tu vida no son por casualidad, cada uno de estos encuentros está para que aprendamos algo. Hoy me doy cuenta de cuánto he aprendido a partir los últimos 7 meses contigo.

Primeramente aprendí a partir del primer encuentro que aunque estemos bien y creamos que lo tenemos todo, todavía hay cosas que se pueden mejorar. Cuando nos encontramos después de casi 5 años separados me di cuenta de que nuestro encuentro no fue casual, justo después de estarme separando y cuando creí que ya no podía tener nada mas en mi vida apareciste tu y nuestro encuentro me ofreció algo que nunca había tenido, la química que se da entre dos personas, esa conexión que va mas allá de una sola relación sexual, aprendes que infinidad de orgasmos  no se compara con el simple roce de la piel y la electricidad que se siente cuando hay estas emociones de por medio que mucha gente le llama amor.

Hemos compartido muy pocos momentos pero pienso que han sido de calidad porque me han dejado muchos aprendizajes 

Contigo aprendí que nadie te va a querer si no te quieres tu primero

Que el tiempo se puede detener con un beso

Que amo la cerveza oscura

Que el hecho de que alguien se vaya no necesariamente significa que esta persona te abandona

Que un no ahora, no tiene que ser un no para siempre

Que lo que hace especial un momento no es el lugar, el tiempo o el espacio si no con quien se comparte

Me di cuenta de que la gente que extrañas es aquella que se preocupa por ti y siempre procura que estés bien.

Aprendí que no te necesito, pero te prefiero por sobre todas las demás experiencias y emociones.

Desde que te conocí fui dándome cuenta de que es lo que quiero, ya no ando con los ojos vendados dejando que me lleve el viento.

Que cuando algo llega algo importante en tu vida vale la pena esperar.

Que el éxito de la vida es tenerle amor a lo que uno hace y en lo que trabajas

Que prefiero los silencios a las promesas y las intensiones

Me enseñaste como  me gusta que me besen y el momento correcto y perfecto de abrazarme

Que prefiero un ¿como estas? ¿estás bien?  A un te necesito o te extraño

Que uno no debe dejar de hacer lo que más le guste por nada ni por nadie.

Me di cuenta que dormir bien no es acostarse temprano y despertarse tarde; es dormir a tu lado.

Y sobre todo aprendí que una de las sensaciones que mayor paz y plenitud me proporcionan es que al despertar lo primero que vea sea tu mirada, que no se a donde voy pero si viera esos ojos cada mañana sabría donde quedarme.

He aprendido cosas maravillosas contigo en solo siete meses no imagino lo extensa que sería la lista si compartiéramos el resto de  nuestras vidas

martes, 23 de febrero de 2016

Quisera detener el tiempo

Como olvidar que la bajar las escaleras te vi de espaldas con ese traje negro con el que te veías tan elegante; ahí me di cuenta de lo perdida y enamorada que estaba de ti, porque sin importar  lo impresionante que te veías lo que más me seguía maravillando era tu mirada, esos ojos tan tiernos y soñadores.
En la velada fue más tiempo el que pase observando tu silueta queriendo recorrerla a besos y  contemplando tu mirada y esa boca que tantos deseos despiertan en mí. Fue difícil reprimir los impulsos de besarte teniéndote tan cerca mientras bailábamos juntos, como cuando regresabas de fumar y el aura del cigarro penetraba en mi aliento y me hacia recordar el sabor de tu boca que tanto he anhelado desde la última vez que nos vimos.
Fue triste ver que la noche acabo y que al volver tenía que subir a mi habitación sin haber saciado mis inmensas ganas de tenerte, me recosté en la cama pensando en ti, en tu piel, en tu boca, tu sabor…; en ese instante el sonido de mi celular me hizo temblar la piel, sin haberlo visto ya sabía que eras tú, lo sentía; no dude ni un segundo en bajar a hacerte compañía. Verte ahí sentado con tu traje, el cigarro y una cerveza me recordó a hermosa combinación  que tanto adoro de ti.
Fue un momento profundo el que pasamos platicando del futuro, tus planes, los míos, mi insomnio, verte reír de mis ocurrencias y esa mirada de ternura y deseo hacía que me perdiera en el tiempo; la noche acabo y nuevamente me dirijo a mi habitación con el sabor de tu boca solo en mis recuerdos; caminamos en silencio como derrotados por la noche,  en el elevador, solos, esperando el milagro que sabemos que no pasará.. y entonces, nuestras miradas se encuentran y como si el tiempo se detuviera nos acercamos en silencio hasta convertirnos en uno solo en una mezcla de deseo, pasión y ternura, saboreando cada instante, atesorando cada momento y perdiéndonos en la eternidad.
Jamás poder olvidar lo intenso que fue tenerte de frente quitándote el saco, lentamente retirar tu corbata y desabotonar la camisa mientras me perdía en tu mirada;  recorrer con mis manos tu piel desnuda y por fin disfrutar del sabor de tu piel; nadie me advirtió lo adictivo que puede llegar a ser contemplar esa mirada y no poder saciar la sed de besarte.
Empecé a temblar, a cada movimiento tuyo mi cuerpo ya no era mío, se desvanecía y era involuntaria la explosión  de sensaciones que desbordaba mi ser, me besabas el cuerpo y te adueñabas de mi alma ,. La mejor sensación que he tenido fue verte temblar, ver tus gestos, tu cara, tu mirada llena de sensaciones que no podías controlar; la situación nos sobrepaso a los dos, yo extasiada observando cada reacción tuya  y tú con tus expresiones haciendo evidente tus emociones, tu deseo y tu pasión; mi vida no será la misma después de aquel día donde la magia se hizo presente
Después de experimentar tantas emociones  dormí con esa sensación de paz y plenitud que solo tu me das; ese momento solo se puede comparar  con el gozo de que al abrir los ojos lo primero que vea sea a ti, tocarte, sentirte,  disfrutarte porque nuevamente el tiempo se nos escapa,  como en cada encuentro, tratando de disfrutar al máximo cada momento queriendo que la vida se detenga en eses instante porque no sabemos si ese será el último… porque después..  nos pondremos en pausa nuevamente esperando  a que el destino tenga ganas de reunirnos de nuevo